5 errores al usar el preservativo que pueden reducir su eficacia

5 errores al usar el preservativo que pueden reducir su eficacia

5 errores al usar el preservativo que pueden reducir su eficacia

¿Estás utilizando el preservativo correctamente?

Ponerse un condón puede parecer sencillo, pero utilizarlo bien implica algo más que desenrollarlo. Hay que comprobar su estado, colocarlo desde el inicio de la relación sexual, utilizar una lubricación adecuada y retirarlo correctamente.

Estos son 5 errores frecuentes que conviene evitar.

1. No comprobar la fecha de caducidad ni el estado del envoltorio

Antes de utilizar un preservativo, revisa siempre la fecha de caducidad y comprueba que el envoltorio esté intacto.

Un preservativo caducado o cuyo envase esté deteriorado puede haber perdido sus propiedades y presentar un mayor riesgo de rotura.

¿Qué hacer? Si está caducado, el envoltorio está abierto, dañado o tienes dudas sobre su conservación, utiliza uno nuevo.

2. Abrir el preservativo con los dientes, las uñas u objetos afilados

Las prisas pueden jugar una mala pasada. Abrir el envoltorio con los dientes, unas tijeras o cualquier objeto punzante puede provocar pequeños desgarros en el preservativo.

¿Qué hacer? Abre cuidadosamente el envoltorio con los dedos por la zona indicada y comprueba que el preservativo no esté dañado antes de colocarlo.

3. Colocarlo tarde o ponerlo del revés

Esperar hasta justo antes de la eyaculación para utilizar el preservativo es un error. El condón debe colocarse antes del contacto genital para el que se busca protección, ya que puede existir exposición a fluidos antes de la eyaculación.

También es importante comprobar el sentido correcto antes de desenrollarlo. Si se coloca del revés y entra en contacto con el pene, lo recomendable es desecharlo y utilizar uno nuevo en lugar de darle la vuelta.

4. Utilizar mal el lubricante o usar dos preservativos a la vez

Una lubricación adecuada puede disminuir la fricción y ayudar a evitar que el preservativo se rompa. Pero no todos los lubricantes son compatibles con todos los condones.

Por ejemplo, los productos a base de aceite pueden deteriorar los preservativos de látex. Para estos, se suelen recomendar lubricantes compatibles a base de agua o silicona, siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.

Además, utilizar dos preservativos a la vez —incluido combinar un preservativo externo con uno interno— no significa tener el doble de protección. La fricción entre ambos puede favorecer que se desplacen o se dañen.

5. Olvidar la punta o retirarlo incorrectamente

En los preservativos externos con depósito, es importante pellizcar suavemente la punta al colocarlos para expulsar el aire y dejar espacio para el semen. Después, debe desenrollarse hasta la base.

Tras la eyaculación, conviene retirar el pene mientras todavía está erecto, sujetando el preservativo por la base para reducir el riesgo de que se deslice o se derrame su contenido.

Después de utilizarlo, haz un nudo si lo deseas, envuélvelo y tíralo a la basura. Los preservativos son de un solo uso.

Otros hábitos que ayudan a utilizar el preservativo de forma segura

Además de evitar estos cinco errores, es importante guardar los preservativos en un lugar fresco y seco, alejados del calor excesivo y de objetos que puedan dañar el envoltorio. Llevarlos durante periodos prolongados en lugares sometidos a calor o fricción, como una cartera, puede deteriorarlos.

También debes utilizar un preservativo nuevo en cada relación sexual y al cambiar de práctica sexual cuando corresponda.

¿Qué hacer si el preservativo se rompe o se sale?

Si un preservativo se rompe, se desliza o se queda dentro durante una relación sexual, existen diferentes medidas que pueden valorarse dependiendo de la situación.

Si existe riesgo de embarazo, puede ser conveniente informarse cuanto antes sobre la anticoncepción de emergencia. Si ha podido existir exposición a una ITS, consulta con un profesional sanitario para valorar pruebas, seguimiento y, en determinadas situaciones, tratamientos preventivos.

Actuar cuanto antes permite disponer de más opciones.

Utilizarlo bien también forma parte del cuidado sexual

El preservativo es una herramienta sencilla, pero su eficacia depende en gran medida de utilizarlo correctamente y de forma constante.

Comprobar el envase, colocarlo desde el principio, elegir un lubricante compatible, utilizar uno nuevo cada vez y retirarlo correctamente son pequeños gestos que contribuyen a unas relaciones sexuales más seguras.

La protección empieza antes de la relación sexual: información, prevención y un uso correcto del preservativo también forman parte de cuidar tu salud sexual.

 

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